viernes, 8 de junio de 2007

Salud, dinero y amor


El lunes 28 de Mayo de nuevo me dio el típico dolor. Es como en el estómago, al lado derecho, solo que al hacerse agudo se hace transversal desde el frente del estómago hasta la espalda. Al principio lo confundí con gastritis, y lo pasé por alto.

Sin embargo, el dolor solo siguió creciendo y creciendo. Estaba en la Academia de las Artes Editus cuando me empezó y llegó a ser tan insoportable que tuvieron que llamar una ambulancia de emergencias médicas (la academia está inscrita a ese servicio). El dolor crecía y yo ya no podía ni hablar, solo gritar del dolor.

Unos 15 minutos después llegó la ambulancia, y para mi sorpresa no tenían equipo o medicamento alguno para calmar dolores. Lo primero que hicieron fue montarme en la ambulancia y llevarme al Hospital Calderón Guardia; me montaron en una silla de ruedas mientras que familiares se encargaban de hacerme el papeleo, y procedieron a llevarme a la sala de "emergencias". Delante mío había por lo menos una veintena de personas esperando, algunos en estado igual de crítico que el mío y estoy seguro que otros peor.

Pasaban los minutos y ese servicio de "emergencias" no se movía, entonces llamé a quienes me acompañaban para que me sacaran de ahí y me llevaran a una clínica donde sí me fueran a atender el dolor, pronto. Ya era insoportable. Mi papá me llevó a la Clínica Bíblica, que si bien son unos ladrones por lo menos lograron bajar mi dolor con el uso de medicamentos. La factura al final fue de alrededor de c.112000 (ciento doce mil colones), pero salí de la clínica con un diagnóstico: piedras en la vesícula.

El siguiente día lo usé para descansar en mi casa. Sin embargo, el dolor continuó su escalada el miércoles, y antes de que se hiciera inmanejable, me dirigí al servicio de "emergencias" del Hospital Max Peralta en Cartago. Me registré a las 8:30 am y después de una moderada fila, llamaron a mi nombre y me empezaron a examinar. Mi pusieron medicamentos, me hicieron pruebas de sangre y a eso de las 3 de la tarde me analizó un cirujano quien dio el visto bueno para que me internaran de inmediato en espera de espacio en cirugía. El ciclo de sueros, antibióticos y anti inflamatorios apenas empezaba, aunque iba a estar confinado a la sala de emergencias por un buen rato.

Desde el martes no había comido nada, y me dejaron en ayunas hasta el sábado 2 de Junio cuando finalmente me vistieron para cirugía y pasé por el bisturí (nótese que seguía en emergencias). De la anestesia no recuerdo nada, y mis memorias de esa tarde y noche son casi nulas. Sin embargo me desperté a eso de las 0 horas del domingo 3 de junio con un dolor espantoso. Las enfermeras me suministraban más medicamentos cada cierto tiempo. Cada voltarén la sentía más porque se me aceleraba el ritmo cardíaco, y a veces era tan fuerte que no me dejaba dormir. Por lo menos ya no tenía el dolor de vesícula, ni la vesícula.

Las madrugadas eran interminables. En la sala donde estaba ahora la actividad no paraba, las luces no se apagaban y siempre había alguien a quien atender. Algunos de los que ahí estábamos ya eramos operados, otros estaban en espera de una operación. El mismo domingo el doctor me autorizó comer una dieta líquida, que por desgracia era caldo de pollo y no comí porque soy vegetariano. Solamente me tomé el fresco que me dieron. La misma historia con la comida de la noche. Mi familia intentó conseguir un permiso para estar conmigo en el hospital pero se los negaron porque soy muy joven y supuestamente no necesitaba asistencia.

El lunes 4 de junio me desperté viendo un té de manzanilla a mis pies. Por fin, algo de desayuno. Al rato el doctor autorizó una dieta blanda para mí, así que ese día por fin comí algo: arroz, chayote, ayote y otra verdura cuyo nombre desconozco; eso sí, tenía que pasarle diciendo a todo el mundo que yo era vegetariano, porque siempre me intentaban meter carne en el plato. La misma historia en la noche. Fue en este punto que noté las horas que trabajaban estas enfermeras y hablé con algunas: me contaron que son obligadas a cumplir con horas extras porque sino pierden la plaza. Los jefes de ellas en verdad son unas bestias insensibles.

El martes 5 de junio al fin me dieron la salida. Llegar a mi casa fue de lo mejor. En un estado convaleciente no hay nada como el hogar. En este momento sigo aquí, aun con dolores y puntadas, pero con mucha más tranquilidad. Pasar por un hospital no es bonito por definición, pero de esta experiencia tengo pocas cosas de qué quejarme:
1. Enfermeras obligadas a cumplir horas extras (si no las echan).
  1.1. Todo indica desorganización y falta de coordinación.
2. Mala infraestructura de información.
  2.1. Desconocimiento del estado de otros departamentos (disponibilidad de camas).
  2.2. Insuficiente coordinación de alimentación (para un vegetariano por lo menos).
  2.3. Para que una enfermera me atendiera tenía que pegarle un grito.
3. Nunca supe quien era mi doctor o doctores.
4. Los médicos hacen guardias de 36 horas o no se ni cuanto, verdaderamente inhumano.
  4.1. Otra seña más de la falta de coordinación que tienen.
  4.2. Se les notaba en la cara: desequilibrio de vida al extremo.

También es justo reflexionar en las bondades del seguro social: verdaderamente se ve que hay un esfuerzo en su personal, y que hacen bastante con los pocos recursos que parecen tener. La operación no me costó nada, gracias a que soy asegurado: en la Clínica Bíblica me la cotizaron entre US$3000 y US$4000, verdaderamente un monto a considerar. A muchos tengo que agradecer: María del Mar, Nacho, Jose, Pao, mi familia entera... pero la verdad es que también tengo que agradecerle a la CCSS.

Ahora solo resta recuperarme. Y pagar los 112000 colones de la Bíblica a Credomatic.

9 comentarios:

Andrea dijo...

Demasiado bueno el blog...felicidades!
Por si te quieres dar una vuelta por el mio http://andreamadriz.blogspot.com/

Estephany dijo...

te dire... que no se cuantos colones equivalen a los pesos mi pais, pero suena escandalosa la cifra, por otro lado... si era evidente y desde que te empezo el dolor como lo describiste ya te mandaba yo con el gastroenterologo y programarte el cuchillaso por que es la unica solucion a tal problema...

Jejejeje espero que te estes recuperando bien y si los problemas de ese hospital privado de preocupan... piensa en los de los hospitales publicos, y no culpes del todo al personal de servicio de salud, por que toca hacer magia con los pocos recursos que tienen. Saludos desde Mexico. Recuperate pronto.

Estephany

U.A.S dijo...

Vegetariano??? ¡¡Qué guineo!! ((jejeje, varas))

Qué bien que todo le salió bien en el hospital!! Y que LADRONES en la Clínica Bíblica!!! Me duele solo pensar el pagar tanro por medicinas y un diagnóstico... Si yo hubiera sido su tata... no pago nada y lo dejo ahí!!!

Los hospitales públicos son súper desorganizados... Me da cólera que en el EBAIS hayan como 5 citas par las 9... ¿Por qué no mejor ponen 1 a las 9:00 - 9:10 - 9:20...? ((entre otras))

Pobres doctores... ¡¡lidiar con un paciente como usté!! jejeje, no, mentira... pero sí, pobrecillos...

Y 4.000 dólares!!! Guau!! Cuantas camisas podría comprar en Saúl E. Méndez con ese monto!!!

Dave dijo...

u.a.s:

Ojalá mi tata me mantuviera, me lo tuve que pagar yo. De ahí mi queja.

Con $4000 le hacen un "no te lo pongas" y le compran toda la ropa a uno... no jodás ojalá pudiera irme a gastar esa plata en ropa, sería feliz. Cualquiera lo sería.

Por cierto, la enfermera infeliz que me sacó los hilos en el EBAIS lo hizo tan concho que me sangró, y es una herida de 8 centímetros... vieras que dolor.

maria. dijo...

Te voy a contestar como me dijo mi sobrina de 4 Años cuando me preguntó qué es pobreza?... después de yo darle mi respuesta, ella concluyó muy sabiamente: “Entonces es mejor tener salud y ser rico, que ser pobre y enfermo”

Pura Vida Costa Rica! ;)

Mauricio dijo...

Ah mae!

Hace un año y 15 días me hice pedazos mi rodilla derecha jugando futbol (meniscos, ligamento cruzado y ligamento interno); al día siguiente llamé a un doctor amigo de la familia que trabaja en el Calderón para ver que me recomendaba hacer y básicamente me dijo que si me atendían en la CCSS tenía que aguantarme al menos 3 meses pa que hubiera campo.

Lo pensé unos 4 días y saqué cita en la bíblica, me vio un doc super buena nota (Dr. Oeding, el mae es famoso) ... el mae ahí me recetó cuchilla como la única solución.

8 días después de la lesión me estaban operando, 15 días después el doc pasó a mi casa (resultó ser vecino) a ver como iba. Al final pues si, fué una embollada, pero si me viera en la misma situación creo que tomaría la misma decisión; y es que ya en otra mejenga me había hecho un esguince y la experiencia en la CCSS fué horrible.

Yo no pido que los maes de la CCSS vayan a ver a los pacientes a la casa, pero pucha, da realmente pereza ocupar ir y verles el tarro de amargados que tienen casi todos; sin importar que uno es quien les paga el salario.

Dave dijo...

Mae Mauricio, la verdad es que al final de cuentas no puedo decir nada malo de la CCSS, al menos en mi experiecia.

Oí de que el tipo de operaciones que me hicieron en realidad las acomodan a 6 meses o 1 año, pero hay motivos médicos para esto: la vesícula es mejor sacarla cuando está "fría" (o sea, no inflamada) porque es más fácil para el doctor y tiene menos complicaciones. En mi caso ya estaba pa'l tigre, me la tuvieron que sacar rapidito porque corria riesgo de reventarse.

Julio Córdoba dijo...

Dave:

Sí. Pagar duele porque uno paga doble porque tiene un SEGURO MÉDICO (eso es la Caja!!!) que al final termina siendo de última instancia.

Conozco personas maravillosas en la Caja pero el sistema (con las malas personas que lo influyen) terminan opacando todo.

Preferí no decirlo en mi post pero un compa contó que a él le hicieron la gastroscopia en la Caja con una manguera que era como de gasolinera (obvio que es hipérbole) y que sentía cuando le pegaba en las paredes de la pansa.

Dado que el costo del examen estaba dentro del presupuesto opté por programarlo a la hora que yo podía, en confianza, dignidad y respeto que es exigible y esperable cuando uno es consumidor.

Ojalá algún día tengamos un seguro social como el taiwanés.

George dijo...

La caja es necesaria, con sus pros y contras, pero da cólera saber que yo he cotizado por unos 8 años un promedio de 5 millones de colones ($10,000 más o menos) sin nunca haber utilizado sus servicios (por dicha) y que si necesito una operación me la programan para 2 años después... Con esos $10 mil podría operarme 2 veces en una clínica privada y me sobraría alguillo para visitas ocasionales al Dr.