viernes, 13 de julio de 2007

La importancia de la monogamia


Políticamente incorrecto. Si hablamos de la Costa Rica de 2007 estamos hablando de un país medianamente religioso, que tiene sus costumbres occidentales bien arraigadas y con un nivel económico cada vez más pujante. Estamos hablando de este pequeño país "en vías de desarrollo" que considera la monogamia su estilo predilecto de vida. También estamos hablando de la Costa Rica donde los homosexuales y lesbianas aun no tienen derechos de pareja, donde el delincuente tiene más derechos que la víctima, y hasta la Costa Rica donde sigue siendo visto con malos ojos el hablar de "relaciones de pareja" públicamente.

Lo que quiero en esta entrada es hacer una reflexión de la bendición que nos ha sido dada (más que todo a los hombres) por el simple hecho de vivir en una sociedad donde tener más de una mujer es mal visto.

Claro, sobretodo si sos hombre de entre 5 y 95 años estarás diciendo: "¿qué le pasa a este tipo defendiendo la monogamia? ¡tan rico que sería tener un par de mamasitas como Shakira!". Las mujeres deben estar diciendo: "típico hombre que solo en coger piensa," - yo agrego que tienen razón en pensar así - "y nunca toman en cuenta que la poligamia también podría ser una mujer con muchos hombres". Las mujeres no suelen tener tantos problemas con el concepto de la monogamia, aunque conozco más de una que se lo pasa por el rabo y prácticamente viven con 2 o 3 hombres, es un tipo de poligamia mucho más discreta y engañosa.

Debido a que la poligamia generalmente se entiende como el hombre que convive con más de una mujer (poliginia), y no todas las demás permutaciones (poliandria, poliamoría, y otras variantes), a esa es a la que me voy a referir de aquí en adelante sencillamente como poligamia.

No hace falta decir nada para convencer a la gente que el ser humano es polígamo, sino véase usted mismo y la manera en la que puede pensar en su novia mientras se acuesta con la vecina. O usted, señorita, que si tuviera el dinero necesario para alquilar a Gary Dourdan (de CSI Las Vegas) lo haría sin titubear (nótese que el tipo probablemente no está a la venta ni al alquiler). Y si aun después de estos vagos argumentos usted no está convencido de que los humanos somos polígamos de nacimiento, siéntase en libertad de discutirlo en los comentarios de esta entrada.

Yo por mi parte admito que camino al trabajo más de una vez me han pillado torciendo el cuello para ver alguna jovencita pasar. No admitirlo es mentir y negar la propia naturaleza de uno. Pero ¿en verdad me convendría vivir en una sociedad polígama? Como dijo Tita, uno como hombre o piensa con la de arriba o piensa con la de abajo, pero no se puede pensar con las dos. Por un momento pondré de lado a las hormonas y analizaré (con el cerebro) la poligamia en el contexto de nuestra sociedad occidental actual.

Sociedad: Costa Rica, año 2007.

Estatus social: marginal.
Sujeto: mujer.
La vida en poligamia es ventajosa en la medida que consiga un hombre de un estatus social mayor que la pueda mantener. Es mejor tener una décima parte de un hombre con posesiones que el cien por ciento de un hombre en calidad de marginal. Hablamos aquí de un típico caso en el cual los instintos de supervivencia prevalecen y encuentran un punto de equilibrio. Parafraseando lo que dijo Schopenhauer allá por 1811: en Londres hay 80000 prostitutas por el simple hecho de ser una sociedad que no admite la poligamia. La prostitución fácilmente se esfuma y la descendencia de estas mujeres está en mejores condiciones de superarse que si nunca hubieran cruzado la brecha de clase.

Estatus social: marginal (marginal a medio bajo).
Sujeto: hombre.
Los niveles de delincuencia subirían innegablemente. La clase social de extrema pobreza suele tener niveles superiores de criminalidad que otras clases sociales, pero en una sociedad polígama la condición criminal se generaliza. La imposibilidad de los hombres para obtener mujeres se hace evidente y adquiere relevancia a un punto no visto en Costa Rica. La necesidad biológica de aparearse y emocional de amar los hace querer subir a un estatus social superior sin importar el precio. Las mujeres de clase marginal están comprometidas desde que tienen uso de palabra con los hijos de familias de clase media. La escalada de violencia atenta contra la sociedad en general, y fuerza al engrosamiento de ésta ya abultada clase social sin privilegios.

Estatus social: medio.
Sujeto: mujer.
A pesar de vivir en una sociedad que la trata bien, le permite estudios universitarios y le garantiza un nivel de vida adecuado para su tranquilidad, ella puede optar por subir a niveles de vida que no puede costear. Algunos lujos pueden valer la pena el compartir a su marido (más de una lo debe estar pensando mientras lee esto) y menosprecia al hombre de clase media por su tendencia a engrosar su harem con mujeres de clases "inferiores". Podría optar por la monogamia pero debería topar con demasiada suerte, ya que en ésta sociedad donde la poligamia es el estándar rara vez encontrarán un hombre que decida vivir solamente con una esposa, sobre todo en las edades más jóvenes cuando las hormonas andan en su tope. Su mejor opción, en consecuencia, es buscar un hombre de clase alta que le pueda dar tanto o más de lo que recibiría en un matrimonio monógamo con un hombre de clase media. Esta mujer suele encontrar sus oportunidades no tan óptimas y en buena parte terminará casada con un hombre de clase media, junto a mujeres provenientes de clase baja.

Estatus social: medio (medio casi alto).
Sujeto: hombre.
Vive con relativa certeza de que logrará satisfacer sus necesidades sexuales, pero fácilmente cae en la tendencia de engrosar su harem cuando recibe un salario levemente mejor. Mide las consecuencias de entrar con una nueva mujer, pero el orgullo de macho lo lleva a caer en la trampa, sobretodo con una clase baja que busca cazarlos con cualquier artilugio al que pueda recurrir. Vive endeudado y con el paso del tiempo se ve obligado a incurrir en actividades que le generen más dinero para poder alimentar a la gran familia que le está cayendo encima, por lo que desarrolla un fenómeno social: los hombres de clase media buscan mejorar su economía en conjunto, pues una red económica sólida les puede aumentar sus posibilidades de mantener su estilo de vida a largo plazo. Esto, sin embargo, está en detrimento del bienestar de la mujer de clase media, pues a ésta se le niega la oportunidad de superación para que ingrese a la clase marginal y así tenerla dentro de las elegibles. Sin embargo, las mujeres no están aisladas, y conforman bloques económicos fuertes que incrementan sus posibilidades de poder elegir hombres de clase alta. El hombre de clase media en promedio deberá cuidar su capital para poder sobrevivir a largo plazo, pero con muy altas posibilidades su vida lo llevará a la clase marginal, lo cual nos deja donde empezamos.

Estatus social: alto.
Sujeto: mujer.
Vive en un mundo sin complicaciones, muy ajeno a la realidad de las clases más bajas que la propia. Vive en un mundo globalizado y tiene la suerte de poder hacer con su vida lo que le plazca. En buena medida, la búsqueda de un compañero sexual y sentimental la llevará al matrimonio polígamo, pero debido a sus mayores posibilidades no se siente intimidada por ese pequeño detalle, después de todo: la vida es fácil y el esposo no es ningún actor porno en la cama. Además, fácilmente se puede pegar unas escapadillas a Hawaii que la dejan bien lubricadita, lista para seguir en sus labores diarias aquí en su amada Tiquicia. Busca siempre casarse con hombres de clase alta que tengan cuando menos tanto capital como ellas mismas, y - sorpresa sorpresa - estos hombres suelen preferirlas a ellas que a las mujeres de clase media, las cuales son útiles nada más porque les ayudan a engrosar el harem.

Estatus social: alto.
Sujeto: hombre.
Al igual que la mujer de clase alta, vive acomodado y con un cien por ciento de seguridad de su plena satisfacción como ser humano. Vive entre whisky, helicópteros y mujeres. Solo por diversión, engrosa su harem con mujeres de clase media, aunque no es la práctica común. Sus posibilidades de casar con una mujer de clase alta son aumentada en medida que se aleje de las de clase media, y por lo general esta exigencia lo lleva a la monogamia. De nuevo, privan los intereses económicos antes del simple impulso. El tipo suele categorizarse entre los monógamos o los del harem de clase media.

Conclusiones.
Para el hombre común como yo, y probablemente como usted que lee esto, la poligamia significa que las mujeres van a terminar casadas con otros tipos más adinerados. Eso es lo que pasa aun en la monogamia, pero nuestras posibilidades monógamas de apareamiento y casamiento son mucho mayores que las de hombres polígamos en nuestras mismas condiciones económicas. Para las mujeres, si son de clase media (como casi todas las que leerán esto), sus posibilidades de caer en clase baja en una sociedad poligámica se incrementan muchísimo, y es que aun casadas con un tipo de clase media alta, van a tener que compartir sus vidas con 15 mujeres más y 15 x 15 hijos, cayendo inexorablemente en un estilo de vida de perros.

Debo hacer una aclaración. Este ejercicio se vería muy diferente si solo tomáramos en cuenta una sola capa social. Si aisláramos a los marginales, o a los de clase alta, los resultados podrían variar un poco. Además, si viviéramos en una sociedad utópica donde todos tuviéramos lo mismo (pero no como en Cuba, me refiero a lo mismo en abundancia) creo que tenderíamos a vivir en monogamia pues las aparentes ventajas de la poligamia se esfumarían de inmediato cuando no median los intereses económicos.

Pero vean que interesante: como había mencionado, la violencia en las regiones polígamas es mucho mayor a la violencia en las zonas monógamas. Por ejemplo: África subsahariana, algunas islas regadas por el mundo y el medio oriente. El medio oriente, sin embargo, tiene algo especial, pues su violencia es mucho mayor que la de otras regiones. Sorpresa: el Islam le promete 72 vírgenes a sus mártires - me parece un premio levemente alto solo por morirse - y qué mejor forma de morir que por la Jihad. Nota: no critico al Islam (admito que me gusta mucho el Corán), critico a los burros que se estallan a sí mismos solo para poder aparearse en el cielo. ¡Qué cosa más mundana!

Ahí les dejo algo en qué pensar y reflexionar. Cada vez que su novia o esposa le pellizque por volver a ver donde no debía, agradézcaselo.

***
Bonus!
Para todos los polígamos que estamos enamorados de Shakira, ahí les va:

10 comentarios:

Susana dijo...

Hay hombres tan ilusos que no pueden con una y fantasean con que pueden con dos!!!

Machika dijo...

jaja tiene razon... si aka n tikisia fueramos "piligamos" (komo se dice? :S ) en la china viviria super acomodada... en comparacion a las 50mil personas por metro cuadrado ke habitarian el suelo tico...
igual... no ntiendo la obsesion por andarse "apareando" en todo lado! (sere anormal?! :S)

Dave dijo...

Susana: vos tenés toda la razón. El tiempo me ha enseñado que mujeres hay que tener en el intervalo de cero a una. Digamos 0.25 está bien, o 0.5, o inclusive 1 mujer está bien. Pero más de 1 es un atentado suicida, por no decir una idiotez y una falta de respeto a uno mismo y su(s) pareja(s).

Machika: la obsesión por aparearse es un mero reflejo. Si no lo entendés nada importa porque el cerebro siempre es el último en enterarse de lo que el cuerpo siente.

Cherry dijo...

excelente tu blog... escribiria algo mas interesante si la gripe no me estuviera matando :(

ahi te estoy leyendo... y por cierto, yo soy adicta a los blogs tambien :P

Dave dijo...

Cherry: gracias por el comentario. Espero que esa gripe se te quite pronto, no hay cosa peor que estar enfermito!

U.A.S dijo...

Jajajaja, mae. usted y sus análisis volados!!
Pero tenés razón con lo de lo económico, aunque siempre está lo de "tener otro más guapo", "tener otra que sea más posiciones", "tener otro más tierno" o "tener otra que cocina y barra"...

Normalmente se engaña por tener una persona más atractiva o más inteligente o más graciosa o más atenta...

Dave dijo...

UAS: mis análisis no son volados, solo digo lo que pienso. Jajaja! Viva la monogamia!

Asergad dijo...

No comparto el hecho de la poligamía. No veo la necesidad de tener un harem de hombres o en el caso de los hombres, un harem de mujeres para poder vivir en tranquilidad con mi sexualidad y mi sexo.

Mmmm al contrario, creo que si un puede tener un sexo o hacer el amor placentero con una persona, tener una buena relación y contruir una confianza en base a un 1 = 1 creo que es una excelente proporción de las cosas =)

Además, imaginen, como sentirte única para la persona :( o que encontraste tu media naranja, si resulta que esa media naranja no era media si no como 1/4 y anda por ahi buscando el resto de sus pedazos por que resulta que uno, es otro 1/4 que a ese alguien especial para uno, le falta.

Dave dijo...

Totalmente de acuerdo, lo digo y lo repito: que viva la monogamia! No hay forma de tener una vida más tranquila que en relaciones uno a uno.

Anónimo dijo...

creo que no consideraste mas aspectos aparte de el nivel socioeconomico lo que me lleva a pensar que se podria ampliar un poco mas todos estos criterios tomando encuenta otros factores sociales como la culturisacion y el razonamiento actual de ideales consisos sobre el tema deacuedo a nuestyra epoca actual